La exposición de Inma García Valderas se podrá visitar hasta el  22 de abril

 El mundo a través de una gota de lluvia

La obra de Inma desprende transparencia y luz, una mirada al infinito, una realidad de cristal y, como el cristal, frágil, suave y frío. Frialdad que lejos de significar indiferencia, mantiene los contornos definidos, los límites nítidos.

Sus cuadros son algo más que un reflejo de la realidad, son una mirada en aumento de lo que el ojo ve, como si contemplase la vida a través de una gota de lluvia. Los detalles se engrandecen la luz se magnifica, el mundo se ilumina…

Describir su obra precisa hacer caso a los sentidos: la niebla te humedece y el sol te quema. Puedes respirar el polvo en unas ruinas o escuchar los pájaros desde una ventana. Pero también te lleva a lugares y espacios que juegan con el subconsciente, que mezclan y confunden los sentidos haciendo que puedas oler colores y tocar aromas bajo la mirada dulce de una dama dormida.

Ella se define como pintora autodidacta; estudia técnicas, las absorbe y experimenta, las hace suyas. Sin embargo, ese arte marginal es, para ésta que escribe estas líneas, la manifestación más libre de un don que desarrolla desde el más profundo de sus anhelos. A los ojos de ésta, su admiradora, sus obras reflejan la mirada del mundo a través de una gota de lluvia.

Reina Ferrández Berrueco